No somos un mito ni una leyenda. Desde la primigenia de los tiempos hemos coexistido con vosotros, los humanos. Nos hemos adaptado para sobrevivir. Ahora no seccionamos yugulares; la sangre de otros animales es menos sabrosa, pero suficiente para subsistir.
Mis músculos están algo entumecidos, pero llevo una eternidad preparándome para la San Silvestre. Cada noche corro el trayecto y mis tiempos empiezan a ser competitivos. La noche anterior al evento, cruzo mis huesudas garras, para que el humano del tiempo no pronostique un dÃa soleado.
Los elementos me son propicios, las nubes mis aliadas. Empieza la carrera. PodÃa convertirme en murciélago y ganar de calle, pero no serÃa ético. La meta está cerca, y cuando creo que la victoria es mÃa, un joven me adelanta y quebranta mi sueño. El ganador sonrÃe. Lo conozco, maldigo su alcurnia y solo pido que no os lo encontréis si hay luna llena.
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