27 DE DICIEMBRE DE 2026

Cuando me inscribí en la carrera, en casa me dijeron que cómo se me ocurría, si no había entrenado nada. Al principio les di la razón, pero luego, pensándolo bien, me he dado cuenta de que en realidad no he parado de correr desde que nació Pablito, el tercero. Voy corriendo a todas partes: de casa al colegio, del colegio al trabajo, del trabajo al supermercado, del supermercado a la academia de inglés del mayor, a la escuela de música del mediano y al entrenamiento de fútbol del pequeño. Mi vida consiste básicamente en correr para llegar a tiempo, como por ejemplo ahora: en mitad de la carrera me doy cuenta de que nadie ha comprado las uvas para Nochevieja y, como no acelere, me van a cerrar las tiendas.