27 DE DICIEMBRE DE 2026

Están entre nosotros como simples mortales, pero están forjados de un material inquebrantable, su fuerza de voluntad.

Estudian o trabajan, pero cuando acaban sus obligaciones, se calzan las zapatillas y salen a la calle para poder dedicarse a ellos.

Los entrenamientos son su terapia y sólo regresan a casa cuando el sudor les ha limpiado por dentro.

Su hábitat natural son los parques para hacer lo que llaman “rodajes”.
Los reconocerás por su camiseta fosforita, mallas ajustadas, zapatillas que han corrido muchas batallas, y su reloj como fiel compañero de fatigas.
Cada lesión, es una herida de guerra que cuenta una historia.

Son ultra fuertes, pueden llevar con un dolor de rodilla meses, pero siempre dicen que ya se le quitará más adelante.

Suben y bajan montañas por diversión y si no cruzan un río, la carrera no ha sido épica.

Ahora los veo desde el otro lado y pienso, que me gustaría volver a ser como ellos.