Si pudieran preguntar a cada persona del mundo qué echó más de menos durante el periodo de confinamiento, estoy convencida que la gran mayorÃa de las respuestas se podrÃan resumir en una única palabra: Libertad.
¿Qué mueve a miles de personas a correr 10kms una mañana de diciembre por Salamanca? La respuesta es idéntica a la anterior. Lo sabes en la lÃnea de salida, décimas antes de iniciar tu cronómetro. En ese preciso instante eres más libre que nunca. Da lo mismo a qué te dediques, tu expediente académico, cuánto dinero tienes en tu cuenta corriente o cuantos seguidores tienes en tus redes. Eres un número de dorsal que en ese momento es tan preciado como un boleto de loterÃa. Estás convocado, coge tus zapatillas, tus ganas y después, velocidad. No existe el miedo. El miedo paraliza. El miedo bloquea. Porque correr no es huir, correr nos hace libres.