Título: Correr para sentir
Por: Lara Krieger
El corazón me golpeaba el pecho mientras la línea de salida se llenaba de rostros concentrados y sonrisas nerviosas. Nunca había corrido, y cada músculo me pedía detenerme, pero algo me impulsaba a seguir.
Paso a paso, cada zancada era un pequeño triunfo: el aire cortado, los pies sobre el asfalto, el murmullo de la multitud que me hacía sentir parte de algo mayor. Quise rendirme varias veces, recordar excusas, pero recordé las palabras de alguien que me decía: “Lo importante es atreverte, no llegar primero”.
Cuando crucé la meta, último y exhausto, no importaba el cronómetro. Solo la sensación de haberlo logrado, de haberme enfrentado a mí mismo. Al lado, un niño me sonrió; y en ese instante comprendí que todos los que corrieron tenían su propia victoria.