27 DE DICIEMBRE DE 2026

Respira profundo y se sorprende admirando las tonalidades otoñales de los plátanos y las catalpas. No hace mucho que ha vuelto a mirar al cielo, a las nubes y a los rostros con lo que se cruza por la calle. Antes iba cabizbajo y temeroso, rehuyendo miradas.
Su psicóloga lo ha dado de alta después de un rosario de sesiones.
Atrás quedan las amenazas, los insultos, las vejaciones. El sudor frío cuando se le acercaba algún compañero. Atrás el enmascarar como lesiones deportivas las marcas de la sinrazón.
Le gusta está nueva ciudad que ya siente como suya. Aquí ha vuelto a jugar, a tener amigos. Ha redescubierto la confianza.
En el móvil un mensaje
-“San Silvestre salmantina. Échale un vistazo Víctor, creo que te puede interesar”.
Le interesa. ¡Quiere correr esa carrera! Correr no para huir, como en tantas ocasiones, sino para sentirse libre. Correr con la cabeza alta.