Serán silvestres las normas. El perÃmetro del ombligo del mundo. Serán diez mil segundos. Metro a metro. Pelo suelto. Correremos una maratón en nuestro metro cuadrado. Yo empujo, tú te deslizas suavizando. Tus pasos dentro de mis pasos. Suma de latidos. Tu corazón contagiando al mÃo. Al ritmo de nuestra baterÃa gira la percusión de suelas y adoquines. Tu cara oculta, visibles los dorsales. Te hago llegar imágenes. El bote de sal que el sudor arranca de las camisetas a los colores. Te hago llegar sonidos. Roce, codos, cordones. Estornuda de nieve la mañana. Ilusión, vaga felicidad. EscalofrÃos en la piel caliente. Espiral de cipreses blancos. Se estira mi vientre, los minutos, los metros. Iones, discusiones, geles, contradicciones. Zancadas con eco. Cuádriceps arriba, Tormes abajo. Las carreras pasadas, cómo vendrán las que vengan. Siempre discontinua la lÃnea de meta, siempre deseando que continúe y regrese, corriendo para volver a empezar…