27 DE DICIEMBRE DE 2026

Corríamos, reíamos, cantábamos, solo queríamos disfrutar de un día entre amigos pero yo sentía que me faltaba algo, me faltabas tú. Eran las primeras navidades que no pasábamos a tu lado. Me dijeron que la culpa era de un señor con nombre alemán al que yo no había visto en mi vida, un tal Alzheimer. No conseguía entenderlo. Mientras avanzaba ese pensamiento invadía mi cabeza hasta llegar a la recta principal dónde ya podía ver la meta al fondo. A medida que me acerco observo como me esperan mis tíos, mis padres, mis hermanos y… Un momento, ¿también ha venido la abuela? No puede ser. Sí, ¡está aquí, ha venido! Cruzo la línea de meta y corro a abrazarla. Por fin mi felicidad ya es completa. Ocurrió un 31 de diciembre. Ocurrió, en la San Silvestre Salmantina.