27 DE DICIEMBRE DE 2026

Recuerda esto: cuando corres a primeras horas de la madrugada, te regalas un pedazo de cielo, una ráfaga de aire, un arco iris de colores imposible de imitar. Y con el amanecer, empieza a hacerte compañía las voces de la gente, el ruido de la puertas.
El atletismo, para mi, es un respiro de alegría, un ritmo cardíaco regular y una sonrisa que dura todo el día.
Es un tiempo en el que te regalas -tu debes saberlo-, una confesión de fuerza de voluntad, un segundo de confianza, una experiencia de fortaleza.
Correr en tiempos de pandemia, es la certeza de volar, aunque sea solo por dos horas.