No puede ser, le digo a mamá cuando me cuenta que los abuelos se divorciaron. Pues se los ve muy bien, acota. No puedo creer que lo tome con tanta filosofÃa. Resulta que el abuelo ha emprendido un viaje de autobúsqueda a la India, y la abuela está entrenando para correr la San Silvestre Salmantina en diciembre junto a su nuevo novio.
¿Y tú?, le pregunto. Todo esto debe afectarla. No, yo no correré, se apresura a aclarar. Sabes que el deporte no es lo mÃo. Yo iré a alentarlos desde Comuneros.
Me refiero a cómo estás tú, mamá. Ay, cariño, eres tan intuitivo, responde. ¿Cómo sabes que yo también tengo novedades?
No lo sé. Empiezo a sudar.
¿Te acuerdas de mi amiga MarÃa?, pregunta. Bueno… que me he dado cuenta de que me gustan las… No quiero saber más.
Tengo que cortar, mamá. Mañana te llamo.