27 DE DICIEMBRE DE 2026

DECEPCIÓN

Despertó con ojos llorosos y más encogido que la redondez del erizo. Saltó de la cama, descorrió el visillo, vio la calle con bullicio y mojada la calzada. Se preparó para la carrera de San Silvestre, la dieta la había llevado a rajatabla y todo presumía que haría una excelente carrera dada su concienzuda preparación. La mañana había ido empeorando, fría, muy ventosa, con lluvia. No importaba.
Erra avezado en estas preparaciones Se consideraba una Alcides. Pero he aquí que cuando va a abrir la puerta, los ataires de la puerta se le vienen encima de la pierna ocasionado por el fortísimo viento con resultados desastrosos. Vendaje al momento, masaje, analgésicos pero todo era en vano. La preparación que tiempo atrás había hecho quedó anulada por el desprendimiento de las molduras que, curiosamente, la noche anterior, había colocado en una de ellas la siguiente frase: “¡A las circunstancias las venzo!”