El circuito terminaba en El Rollo, lo recuerdo, era 1984.
Año bisiesto me dijo Lucrecia, bueno para el cambio, espero, le respondÃ, este corazón nuevo está queriéndose hacer ver.
Recuerdo que aquel año mi princesa me pidió un Delorean. Le dije ¿Para viajar en el tiempo?, ridÃculo lo tuyo pá´, tú correrás en San Silvestre con un corazón nuevo y te rÃes de mi Delorean.
Recuerdo que me dolÃa cada fracción de mi cuerpo. El aire frÃo entraba por mis fosas nasales, y salÃa por mi boca como un silbato. Todo era mÃo ese dÃa, el sol, la carrera, el corazón, ¿llegará ser totalmente mÃo? era lo que querÃa saber. TemÃa, temÃa que el santo me digiera que no.
Hoy, miro mi pequeña chapa sobre la repisa, entre todas es la más querida.
El médico se me acerca y pone el estetoscopio en mi pecho, -diga treinta y tres. SonrÃo…