27 DE DICIEMBRE DE 2026

—Fue más que una simple carrera —declaró.
Tales palabras traían consigo experiencias inolvidables. Diego decidió participar por iniciativa de sus amistades. Mientras corría le invadió una sensación extraña. El concepto de forastero desaparecía ante la avalancha de personas que trotaban bajo una misma bandera: la hermandad. Era como si quisiesen alcanzar al año nuevo mientras que el viejo, ya sin fuerzas, se quedaba rezagado. Fue tan divertido que se entristeció cuando el certamen llegó a su final. «Nunca pensé que me enamoraría», le susurró a la almohada. Cerró los ojos y soñó con el momento de volver a correr hacia la felicidad.