27 DE DICIEMBRE DE 2026

Se deslizó por el tejado y cayó en el balcón de Alina Fuertes. La niña sintió el golpe y asomó su rostro con temor, aún no amanecía. Era un ser informe, de múltiples tentáculos oscuros, dos ojos color malva se abrían y cerraban en su cabeza. Alina se estremeció pero no gritó, había visto muchas películas de ciencia ficción y decidió lo mejor era saludarlo. ¿Quién eres? Sintió un cosquilleo en su cerebro, una palabra destelló: «Ko», seguida por la imagen de una nave encallada en el tejado de su casa. Vaya, telépata, dijo Alina. El ser asintió. ¿Qué buscas? Esta vez aparecieron en su mente imágenes de la San Silvestre Salmantina del año pasado. Alina no pudo evitar reír. ¿Vas a competir? Los tentáculos de Ko se movieron con rapidez y una oleada de confianza emanó del deportista venido de las estrellas hacia la niña: «Voy a ganar».