Un par de horas a la semana cubrÃa la asignatura de Educación FÃsica del instituto. Los federados
entrábamos una hora antes, o, dependiendo del horario extendÃamos a una después para entrenar más.
Mi ilusión era correr; aunque no la del entrenador, que su objetivo incluÃa preparar mi cuerpo para lanzamientos; insistiendo en mi contextura, con los ejercicios correspondientes y las odiosas pesas. TemÃa ensanchar mi espalda, y obtener una musculatura fuerte y definida.
Aunque contara con la segunda posición en los campeonatos regionales, la incomprensión entre ambos acabó alejándome del atletismo.
La vida me llevó por derroteros diferentes; pero no ha abandonar el deporte; que con el tiempo me ha beneficiado para realizar mi sueño de correr apuntándome en maratones, no asà por ganar, sino por participar y colaborar.