27 DE DICIEMBRE DE 2026

No necesitaba mucho para que su mente se pusiera en modo “zapatillas”, solo tenía que cerrar los ojos y activar los recuerdos de un año atrás cuando en la San Silvestre Salmantina quiso volar por encima del asfalto. Enfundarse las deportivas rojas con las puntas cuarteadas por el uso hacía el resto.
El rugido en el que se había transformado la masa había frenado su cansancio. Nunca se imaginó que el calor de la respiración de los demás sobre su nuca le daría alas. Tampoco que le ayudaría a olvidar las noches de hospital ni las lágrimas.
Soñar con disfrutar así de “su ciudad bonita” durante uno de los días de Navidad le animaba mucho.
Para Daniel la esencia de aquella carrera consistía en sentir que los corredores formaban un todo porque lo más importante era pisar la meta, olvidando el puesto en el que habían alcanzado… ¡pero llegar!