No necesitaba mucho para que su mente se pusiera en modo “zapatillasâ€, solo tenÃa que cerrar los ojos y activar los recuerdos de un año atrás cuando en la San Silvestre Salmantina quiso volar por encima del asfalto. Enfundarse las deportivas rojas con las puntas cuarteadas por el uso hacÃa el resto.
El rugido en el que se habÃa transformado la masa habÃa frenado su cansancio. Nunca se imaginó que el calor de la respiración de los demás sobre su nuca le darÃa alas. Tampoco que le ayudarÃa a olvidar las noches de hospital ni las lágrimas.
Soñar con disfrutar asà de “su ciudad bonita†durante uno de los dÃas de Navidad le animaba mucho.
Para Daniel la esencia de aquella carrera consistÃa en sentir que los corredores formaban un todo porque lo más importante era pisar la meta, olvidando el puesto en el que habÃan alcanzado… ¡pero llegar!