DISCREPANCIAS
—Pero vamos a ver ¿Por qué ella sí puede participar en la carrera y yo no? Somos iguales.
—No estáis en igualdad. Es verdad que ella es rauda y veloz, corre como el viento por prados y bosques, pero siempre lo hace descalza o con sandalias. Esta carrera es urbana y con zapatillas deportivas que la lastran y ralentizan. Tú, en cambio, te pongas lo que te pongas siempre tienes alas en los pies y corres con ventaja sobre los demás participantes. ¡Te prohíbo inscribirte!
—¡Pues vaya!
Y Mercurio, el mensajero de los dioses, se marcha malhumorado, cabizbajo y envidioso de Diana, la diosa cazadora, a quien Júpiter sí permite participar en la San Silvestre Salmantina.