Estos últimos meses, veÃa a mi padre especialmente motivado cada dÃa que salÃa a preparar la San Silvestre un año más. Para él, el último Domingo de Diciembre siempre ha sido especial, ya que podÃa disfrutar con sus amigos de su querida ciudad haciendo lo que más le gusta, deporte en muy buena compañÃa. Para él, la San Silvestre Salmantina no era solo una carrera, era una celebración. Poder pasar corriendo por la Plaza Mayor, el Puente Romano, por las calles repletas de gente animando y aplaudiendo, es el mayor premio que puede tener, ya que significa que siguen pasando los años y ahà está, cumpliendo un año más, compartiendo zancadas con veteranos y noveles, todos ilusionados por terminar.
Al preguntarle por la especial ilusión que tenÃa, me contestó con una sonrisa…este año se da una casualidad, el 29 de diciembre es mi cumpleaños, ¡¡¡por lo que DOBLE FELICIDAD!!!