-Me temo que no tiene cura.
-¿Existe, al menos, alguna manera de calmar los sÃntomas?
-Su reloj GPS le delata, la «coderroralgia» está en fases avanzadas. Pero no tiene de qué preocuparse, este trastorno es más común de lo que piensa. Las últimas evidencias sugieren que compartir su entrenamiento en redes sociales o inscribirse en la próxima carrera popular alivian de manera considerable la ansiedad ocasionada por la necesidad de calzarse unas deportivas.
-Eso me tranquiliza. ¿Cuándo tendrÃa que empezar a preocuparme?
-En los casos más graves, la persona siente la obligación de mejorar sus marcas cada fin de semana, comienza a sumar kilómetros hasta completar una maratón, utiliza términos técnicos que no llega a comprender y se une a otro grupo de corredores que se autodenominan como «runners». Llegados a este punto, no hay vuelta atrás.
-Yo lo único que querÃa era completar la San Silvestre Salmantina…