Corre, corre otro poquito más, solo otro poco más, sigue aunque sea cada vez más lento, el aliento quema, te pesan las rodillas, pero sigue, solo queda la última cuesta, la de Comuneros, aquà hay cada vez más gente viendo el final de la carrera, la gente te aplaude, te anima,
-“venga sigue! Ya no te queda nada!-
-Vamos campeona, puedes hacerlo, puedes acabar-
Aunque tú solo ves de reojo que otro grupito de 3 te está adelantando, entre los últimos y tu cada vez hay menos gente, otro de los grupos de disfrazados, los del barco vikingo gigante te están adelantando, esos que encima van cargando con el dichoso barco que encima debe pesar lo suyo pues esos, también te van a adelantar, luego dirán que lo importante es acabar, que te lo digan a ti, que ya sientes en la nuca el aliento de la ambulancia…