27 DE DICIEMBRE DE 2026

Después de una trabajosa vida de corte y confección, de entrenamiento durísimo bordado a mano, una oreja cortada por descuido y extremidades rotas, pero recién hilvanadas, hoy por fin debutamos en la San Silvestre Salmantina y pudimos completar el circuito. Tanto esfuerzo valió la pena ¡Oh Hermes! Cuántos saludos encontramos a largo de la ruta. Qué felices los salmantinos a nuestro trote, cuán risueños los deportistas que nos sostienen metidos allá abajo, uno dos, uno dos, en nuestro cuerpo equino de cartón y tela.