Le gustaba leer tanto a Unamuno que cuando, ya no muy joven,corrió la San Silvestre Salmantina hojeó, trote a trote, La agonía del cristianismo, a pesar de lo cual terminó en una muy meritoria décimo quinta posición.
Le gustaba leer tanto a Unamuno que cuando, ya no muy joven,corrió la San Silvestre Salmantina hojeó, trote a trote, La agonía del cristianismo, a pesar de lo cual terminó en una muy meritoria décimo quinta posición.