27 DE DICIEMBRE DE 2026

Aunque tengo una férrea fuerza de voluntad con mis estudios, el inglés o incluso la guitarra, ésta se desvanece en cuanto mi determinación consiste en hacer ejercicio. Soy incapaz de cumplir el objetivo de mejorar mi forma física, salvo con la san silvestre salmantina. Llevo ya seis años participando y recordando que el propósito, aunque incumplido, continúa vigente. Me gusta acabar el año corriendo. El frío me hace sentir vivo y, mientras corro, repaso mentalmente el año que acaba de pasar. Lo positivo y lo negativo. Me sirve de terapia para ordenar mis ideas. Tengo la sensación de que las piernas son autónomas de mi mente y, mientras ellas avanzan, mi cabeza aprovecha para hacer un balance de lo vivido. Finalmente, llego a la meta con un resultado modesto, pero me siento triunfador. Objetivo conseguido, cuerpo y mente me lo agradecen.