27 DE DICIEMBRE DE 2026

Yo la oí tañer, yo la escucharé plañir, y cuando toquen, cuando toquen como ahora están tocando desde algún lugar lejano las campanas de un viejo pero sonoro campanario, muchos, muchos oirán que suenan, que retumban como jamás retumbaron otros años cuando el cielo era azul y el viento arrastraba algunos pájaros. Pero yo seguiré corriendo; y en su busca aunque me digan loco iré como todos por el San silvestre; ellos tratando de llegar a la meta para sentirse bien y estar aliviados; mas yo para alcanzar la gloria de ver ante mí a aquellos pájaros que en un poema olvidado un poeta descuidado dejó sin terminar para que yo, alcanzándolo, le dé el punto final, y dejar así de escuchar después de a la meta llegado, a aquel sonoro y retumbante campanario.