Después de haber escalado las montañas más altas, corrido a través de los campos, gateado, subido los muros de diversas ciudades; besado dulces labios de miel, hablado con la lengua de los ángeles y estrechado la mano del diablo; el cantante irlandés, tras franquear el Puente Romano en el kilómetro tres de la San Silvestre Salmantina, miró a la derecha y supo que al fin habÃa encontrado aquello que siempre habÃa estado buscando.