Es sumamente interesante saber cuáles son las principales fuentes de motivación para los atletas, sobre todo aquellos que han aprendido a cultivar la resiliencia tras experimentar la derrota, o un sinfín de obstáculos. Muchas historias emotivas pueden cruzar la mente de algunos al leer esto. Las lágrimas de júbilo y el sudor del esfuerzo van de la mano. Sin embargo, si se me permite, hablaré de un tipo de motivación más “epicúrea”: la alegría extática. Para algunos es fruto de la locura, pero un amigo atleta me dijo que, al correr, divisó entre el público una miríada de ánimas – algunos de ellos eran seres queridos que partieron al otro mundo – danzando al son jovial de la música calipso y otros al son de un elegante vals. Mi amigo, en plena comunión con los muertos, ganó la carrera, ya que para él esta era igual que la vida: un carnaval.