27 DE DICIEMBRE DE 2026

¡Vaya modernidad! Un chip en el dorsal para medir el cronometraje, activado al paso por las alfombras de control dispuestas en el circuito.
Sucedió que, al arrancar la carrera, me vino muy nítido el recuerdo de Maruja, en un paseo de hace una vida. Estuvimos juntos cuarenta años. Ella murió durante la pandemia del 2020. Y la memoria se hizo más fuerte por Canalejas y Plaza España. Ni qué decir en el Parque de la Alameda.
En la Puerta de Zamora se me escapó una lágrima. Plaza Mayor, la Catedral Nueva de la Asunción de la Virgen, el Puente Romano sobre el Tormes, siempre con Maruja a mi lado. ¡Es el chip! ¡Por error me han puesto el chip de la memoria!
Unos kilómetros antes de la llegada me escabullí por un callejón. No pienso devolver este chip por nada del mundo.
La mejor San Silvestre de mi vida.