EL CORREDOR DEL FONDO
¿Qué mejor manera de acabar el año que participando en una “San Silvestreâ€? De modo que me he inscrito en la popular carrera salmantina. Sin embargo, debo advertir que no soy un corredor de fondo, la élite de atletas profesionales cuyo tesón les convierte en centauros del asfalto que devoran kilómetros hasta la meta, sino el corredor del fondo. SÃ, habéis leÃdo bien. Soy de los de atrás del cajón de salida, en las últimas filas. No pretendo ganar, ni siquiera competir para mejorar marca. Mi propósito es disfrutar de la actividad fÃsica y compartir experiencias con cuantos me rodeen a lo largo del recorrido. Tan solo deseo mantener encendida la llama de la esperanza para sentirme vivo, porque cada dÃa es un regalo que debemos aprovechar y la vida es demasiado preciosa para abandonarla sin haberle sacado todo el jugo.