Quedan 57 dÃas. Estoy decidida. Hoy mismo empiezo. La distancia es larga pero creo que puedo.
Quedan treinta dÃas, salgo sola. Mi marido y mi hijo hace dÃas que ya no tienen fuerzas. El viento es frÃo, cada kilómetro se hace eterno.
Quedan quince dÃas. Cambié mi rutina y mi horario. Por el recorrido que he elegido, mujeres y hombres se encuentran, se hablan, siguen juntas. Vuelvo a creer que puedo.
Llega el dÃa. En la salida, gente que se saluda, sonrÃe y se abraza. Algunos, caminan serios, concentrados en lo que va a ocurrir. Hacemos el recorrido a buen ritmo. Llego al final, me apoyo en una amiga, sonrÃo.
Es el dÃa siguiente. Desde las ocho, ha empezado a aparecer gente en casa.
Nos saludamos, abrazamos. Algunos caminan serios, concentrados en lo que va a ocurrir. Suena el timbre, me apoyo en una amiga. ¡¡SI SE PUEDE!!