27 DE DICIEMBRE DE 2026

El científico quedó extasiado, con los ojos abiertos y la boca desencajada. Se trataba del descubrimiento del siglo, y lo tenía ante sí, tan real como él mismo. Se puso tan nervioso que no fue capaz de emitir palabra alguna. Contempló una vez más su obra, con detenimiento. Era su mismo reflejo, aquel cabello largo y atezado, su rostro anguloso y pálido. Su reflejo se movió, por lo que decidió aproximarse con recato, para no agitarlo. Y entonces, cuando creyó que nada más podía sorprenderle… su clon le habló.