27 DE DICIEMBRE DE 2026

Había llegado el día esperado. Llevaba más de tres meses proyectando ese día. Su esfuerzo, su ánimo y su esperanza, hacían de ese día un día especial. Un día en el que vería recompensado su cansancio, un día en el que, pasase lo que pasase, iba a estar satisfecho con su sacrificio.
Ese día salió a cumplir su objetivo. Una temperatura álgida hacía convertir su respiro en un gélido vaho, y el cuerpo, pedía un calor que el ambiente no podía proporcionar.
Una vez en la salida, decidió lanzarse a sobreponerse al cansancio, al frío y al dolor. El cuerpo lograba calentarse poco a poco, el aliento se aceleraba, y cada vez, el dolor era más insistente.
Pero, tras esfuerzo, consiguió cruzar la línea de meta, y se dio cuenta que pudo conseguir, más de lo que se había propuesto. Su secreto: pasos pequeños,y metas grandes, esfuerzo y constancia.