27 DE DICIEMBRE DE 2026

-¡Aquel que tú ves allí en la acera Gualterio, es Sindulfo Trompeta, de quien se dice es un hombre totalmente desalmado… -le dije indicándole a Sindul-fo Trompeta, quien sin preocuparse por nada ni por nadie, desde la esquina de Amargura y Candita Sierra Alta, miraba a un punto indefinido de la avenida; Gual-terio me miró entre curioso y asombrado para inquirir:
-¿Desalmado, Tú estás seguro…?
-¡Claro…! –le respondí: -no lo ves mirando al vacío, los ojos turbios y sin importarle el mundo que le rodea; dicen que tan pronto se echa sobre la cama a dormir, duerme profundamente: porque no piensa ni sueña y, sus pensamientos siempre concluyen en un agujero, ese Sindulfo Trompeta es totalmente amorfo, te lo aseguro… -Gualterio me miró suspenso y, después de encogerse de hombros, aunque no muy convencido; me respondió:
-Sí, realmente ahí está el gran dilema de un hombre desalmado…