27 DE DICIEMBRE DE 2026

Ese día parecía que todo el mundo tenía más prisa que yo. Me encontré con mi sobrino de siete años con el patinete que le habían regalado por Navidad y fui incapaz de mantener su ritmo. Luego me pasó mi hermana con su marido, el carrito del bebé y cinco bolsas. Supuse que iban rápido para que el recién nacido no cogiera frío. Y para colmo, mi tía Felisa me adelantó rauda en su particular carrera hacia el mercado. Me consoló pensar que, al menos, allí compraría jamón del bueno para Año Nuevo. La verdad es que no me habría molestado tanto adelanto y tanta prisa en cualquier otro día del año, pero justo hoy me pareció un poco humillante, ya que, de todos ellos, yo era el único que corría con zapatillas de deporte y dorsal. En fin, sobra decir que esta San Silvestre tampoco la he ganado.