27 DE DICIEMBRE DE 2026

Miramos a nuestro alrededor: estamos solos. Escuchamos voces que no comprendemos. Hay todo un camino por delante de nosotros y, sin embargo, no sabemos qué nos depara. De repente, en la muchedumbre, en un entrechocar de codos y hombros, nos impulsamos hacia adelante. Cientos de personas nos animan y parecen conocer un futuro que hemos de alcanzar zancada a zancada: no nos vale su testimonio, hemos de conquistarlo con sudor. Las fuerzas, rebosantes al inicio, flaquean conforme el final se acerca. Pero nadie tira la toalla, seguimos mientras quede aliento. Unos llegamos antes, otros más tarde, pero recorremos el camino juntos: porque lo que nos une, lo que nos importa, es saber que concluiremos el recorrido en un abrazo con los nuestros.