27 DE DICIEMBRE DE 2026

La mañana de la San Silvestre, don Eustasio se enfrentaba a una crisis de proporciones cósmicas: había extraviado su forro polar técnico. Sin él, la empresa atlética carecía de legitimidad termodinámica. Correr con algodón era, sencillamente, un acto de barbarie.
La multitud arrancó entre vítores y pulseras luminosas. Don Eustasio avanzaba con dignidad menguante, hasta que, al pasar por la fachada plateresca de la Universidad, vio un punto naranja bajo la estatua de Fray Luis de León. Su forro.
Al recogerlo, vio en el bolsillo una nota: “Si lo encuentra, por favor llame al 649 223 118, su número de teléfono”
Sonrió. Se lo puso, sintiendo la fibra sintética abrazar su pecho.y siguió trotando mucho más etéreo. Más tarde el speaker anunció su llegada, el puesto 125 de su categoría y esa posición le supo a victoria. Había sido un buen día para despedir el año.