El gorrioÌn tomoÌ conciencia de doÌnde estaba [sintioÌ la rama que abrazaban sus garritas, escuchoÌ las hojas de la higuera rozaÌndose, sintioÌ el balanceo de toda la planta mecida por el viento, lo deslumbroÌ el sol de primavera, giroÌ un poco la cabeza y miroÌ la tierra, los brotes, las flores, una babosa pegada a una hoja de lechuga ], se preguntoÌ queÌ es la vida.
SalioÌ volando.