27 DE DICIEMBRE DE 2026

Aquel era un gran día. Tras tres intentos fallidos, era su momento. Había llegado a Salamanca en 2019 en busca de una vida mejor. Pero hasta ese año, poco había cambiado.
Un mes antes de la San Silvestre, su sueño se hizo realidad. Esa mañana se armó de valor y marchó hacia la jungla. Nunca había estado en un sitio así, lleno de tiendas en las que la gente gastaba demasiado. No los juzgaba, él iba a hacer lo mismo. Anhelaba aquel objeto mágico que le haría flotar. Y allí estaban, tras una pared de cristal, relucientes, llamándole para que se hiciera con ellas. Los meses de sacrificio habían llegado a su fin. Sus ojos las anhelaban, tenían que ser suyas.
Como salidas del horno, con ese desconocido olor a nuevo, Bongani se enfundó sus zapatillas y sintió como sus pies rugían de felicidad. ¡Estaba listo para volar!