Aquel era un gran dÃa. Tras tres intentos fallidos, era su momento. HabÃa llegado a Salamanca en 2019 en busca de una vida mejor. Pero hasta ese año, poco habÃa cambiado.
Un mes antes de la San Silvestre, su sueño se hizo realidad. Esa mañana se armó de valor y marchó hacia la jungla. Nunca habÃa estado en un sitio asÃ, lleno de tiendas en las que la gente gastaba demasiado. No los juzgaba, él iba a hacer lo mismo. Anhelaba aquel objeto mágico que le harÃa flotar. Y allà estaban, tras una pared de cristal, relucientes, llamándole para que se hiciera con ellas. Los meses de sacrificio habÃan llegado a su fin. Sus ojos las anhelaban, tenÃan que ser suyas.
Como salidas del horno, con ese desconocido olor a nuevo, Bongani se enfundó sus zapatillas y sintió como sus pies rugÃan de felicidad. ¡Estaba listo para volar!