Es el mejor cazador del clan, el único capaz de perseguir durante dÃas a una presa, acechándola hasta vencerla por puro agotamiento.
Sus hermanos admiran la tenacidad implacable de su lanza de sÃlex, pero desconocen el secreto que lo impulsa. No saben que a veces los animales caen demasiado pronto, y que en esas ocasiones el mejor cazador del clan prefiere ignorarlos. Les perdona la vida para seguir corriendo tras bisontes imaginarios o ciervos invisibles, sólo por el placer de sentir el viento en la cara y el fango en los pies, admirándose siempre del prodigioso mecanismo por el que a una zancada le sucede invariablemente otra zancada.
El mejor cazador del clan corre hasta exprimir cada músculo de su cuerpo, entonces se detiene y suelta su lanza. Después aprieta los puños y, con el gesto orgulloso de los campeones, con la mirada ambiciosa de los pioneros, eleva los brazos.