27 DE DICIEMBRE DE 2026

Mi padre amó siempre la San Silvestre Salmantina. Desde que tengo memoria, la imagen de aquellas mañanas junto a mi madre animando la salida y, tras el duro esfuerzo, abrazando su llegada me acompañan como uno de los más valiosos tesoros de mi infancia y adolescencia. Él ya no está… aunque hasta el último de sus días me animó a seguir sus pasos:
—Lydia, querida hija, sé que, si persigues tu sueño con tesón, llegarás lejos —me arengaba cariñosamente, mientras ponía a punto sus zapatillas.
Hoy, tras el Campeonato de España y con la vista puesta en los Juegos Olímpicos, regreso a la ciudad universitaria del Tormes tomando el testigo de aquellas palabras que lo son todo en mi vida.
“Esta San Silvestre 2022 va por ti”, pienso mientras tomo posición en la salida. Reviso mi dorsal: 1920, el año de su nacimiento; no hay mejor presagio. Te quiero, papá.