Tobillos, rodillas, no me falléis. Venga, vamos con el calentamiento. Uno, dos, uno, dos. Today is the day. Estoy preparado, nací preparado. Llevo un año esperando este momento.
Ahí está la señal de salida. Me abalanzo sobre el asfalto cual guepardo hambriento.
La batalla es dura, y aunque me acecha la incertidumbre, finalmente logro que mi mente venza sobre mi cuerpo. El final está próximo y el dolor de mis músculos es barrido por una corriente eléctrica. Un último esfuerzo, ya rozo la gloria con mis suelas.
Ahí estoy yo, cruzando la línea de meta, el umbral del paraíso. El público ruge y yo rujo con ellos. Suenan trompetas de oro.
Medalla de oro al centésimo quincuagésimo segundo puesto en la San Silvestre Salmantina. Record de los García. Esto merece, por lo menos, un buen cocido de mi madre.