27 DE DICIEMBRE DE 2026

Procurando el niño llegar hasta su cama, finalmente la alcanzó y en voz baja le preguntó. – Abuelo, me podrías dar la fórmula para vivir tus años…?
El incorporándose lo besó y arrimando las pecosas manos sobre sus hombritos, recorrió mentalmente la vida desde su nacimientos hasta su ancianidad y antes que sus lágrimas lo perturbaran tartamudeó. – Hijo, corras, corras, corras… siempre corras.. corras lo que más puedas sin dejarte alcanzar del rencor. Mira que los cementerios, están llenos de valientes…-Le contestó su bisabuelo y murió.