27 DE DICIEMBRE DE 2026

No me la perdería por nada. Llueva o nieve. Haga frío o luzca un tibio sol de invierno. Una vez más, ya estoy preparado.
El año pasado eché de menos los gritos y los aplausos. No fue lo mismo. Me gusta tanto verlos a todos juntos. Disfrutando, sudando, hablando, corriendo…
Así que no se lo digáis a los corredores, es un secreto. Pero cuando pasen por encima de mis veintiséis arcos y mis dos mil años de historia, sentiré sus gastadas zapatillas y les daré fuerzas para el resto del camino. Ellos sonreirán y mirarán hacia la Catedral. La gloria les espera.
Firmado: El Puente Romano