Tras pensarlo durante varios dÃas por fin dio el paso. Se dirigió con presteza a la oficina y se inscribió con dudas pero consciente de lo que querÃa hacer. La cita era dentro de dos meses y aún tenÃa tiempo para prepararse. Era una de sus grandes metas después de la operación. Antes sólo podÃa participar en las carreras viendo la televisión pero esta vez era su momento, su oportunidad de demostrarse a sà mismo que podÃa hacerlo. A veces miraba las fotos cuando no podÃa casi ni moverse, pero hoy se sentÃa un triunfador y querÃa demostrarlo. Y además en su tierra, con su gente, en la imponente Salamanca a la que tanto adoraba. Por fin cumplÃa un sueño del todo esperado y con el que seguro iba a disfrutar como nunca. Ya quedaba menos para la San Silvestre Salmantina y estaba nervioso pero muy feliz.