Correr no es alcanzar el camión y menos ir a tras una hermosa chica. Cuándo contaba quince años Ãbamos por una vÃa de tren y nos dimos cuenta que venÃa la maquina dispuesta a no pararse, la única opción era correr. Cuando salà de la vÃa vi que les llevaba bastante ventaja a mis compañeros. ¿Cómo? si ellos hacÃan deporte y yo era el menos fuerte y rápido. A partir de ese suceso comprendà que no deberÃa hacer caso a lo que se decÃa de mi figura poco atlética y me convencà que serÃa capaz de correr una carrera y tener la posibilidad de ganar. Comencé a entrenar. Un dÃa entré a una competencia, no gané pero si llegué en los primeros lugares. Ya tengo en mi haber varias carreras. Ahora tengo por meta entrar a la carrera de San Silvestre Salmantina. Voy a correrla y sentirme orgulloso del logro.