27 DE DICIEMBRE DE 2026

Era un treinta de diciembre, una noche oscura, todo el mundo descansaba para la carrera del día siguiente. En Salamanca solo se hablaba de ello.
Llegó el día con ganas y nervios, empezó la carrera con doscientos corredores. Con el paso del tiempo empezaron a escucharse risas entre los participantes, excepto Julia. Corría a más no poder, ya que esto era muy importante para ella, porque días anteriores, su padre había fallecido. Se puso segunda pero no lograba adelantar, los cansancios le llegaban.
De vez en cuando, se oían los ánimos de las familias. Eran los últimos metros, muchos nervios, tanto que el chico que iba primero, se dobló el tobillo. Julia, en vez de adelantarle, decidió ayudarle para terminar la carrera. Quedó segunda pero hizo lo correcto.