27 DE DICIEMBRE DE 2026

Llego más temprano de lo normal, se colocó el número de corredor en el pecho y se paró entre la multitud de participantes. Piso la línea de salida y comenzó el circuito San Silvestre Salmantina. Los demás participantes pasaban a su lado velozmente. Tomo su ritmo, pasos cortos pero seguros. Martín se propuso a cruzar la meta sin importarle el lugar en que llegara, ni las horas que le tomara terminar. Por él, por nuestros hijos, por los viejos tiempos. Esta era su oportunidad de mostrarles a los niños, que pesar de su limitación física, estaba listo para luchar por recuperar su vida y cumplir sus sueños. Le faltaba una pierna, pero tenía un enorme corazón que compensaba su perdida. Frente a nosotros, después de tres horas y cincuenta y dos minutos, Martín cruzo la meta, con una sonrisa en el rostro.