CorrÃa el año ’96, JoaquÃn miraba con orgullo su dorsal, el 96. DebÃa de ser pura coincidencia pero a sus 96 años estaba dispuesto de participar en su penúltimo San Silvestre Salmantina. El estatus de Veterano no le avergonzaba, al contrario, sabÃa que en el fondo la categorÃa no importaba. Al cruzar la meta supo que el año ’97 estaba muy cerca pero demasiado lejos para participar de nuevo.