No tenía ganas de salir a ningún lado. La pérdida reciente la había subido en una profunda depresión.
-Hola, Amaia-Dijo su mejor amiga al llamarla una tarde-Quiero que salgamos a comer el sábado.
-No tengo ganas.
-Tu madre quisiera verte más animada.
-Me lo voy a pensar-Respondió con voz apagada.
El sábado, Finalmente, fueron a cenar a un restaurante cercano a su piso. Ana,siempre sonriente y decidida, le tendió un anuncio que Amaia miró con curiosidad.
-¿Qué es esto?-Preguntó.
-El San Silvestre Salmantina Respondió su amiga con entusiasmo.
Amaia se quedó inmóvil unos segundos.
-No he corrido en mucho tiempo,después del accidente,ya sabes.
-Precisamente por eso-Dijo Ana,tomándola de la mano-Es tu oportunidad de volver al ruedo.El atletismo siempre fue tu pasión.
Amaia en mucho tiempo, sintió una pequeña chispa de esperanza.
Tuvo una participación espléndida pese a no haber alcanzado los primeros lugares.