Siempre ella. Se mantenÃa al final de la carrera, expectante, nerviosa. Esperando ver aparecer a la primera persona. Y cuando escuchaba el pistoletazo de salida sentÃa sus nervios flotar. Dejaba que su imaginación volara intentando trazar quién serÃa el primero en besarla. Si serÃa un hombre o una mujer, un anciano o un niño. Su cuerpo se tensaba cuando el final se aproximaba. Y cuando por fin llegaba, se sentÃa romper, partir en dos, ante tanto amor. Se dejaba caer al suelo con delicadeza. Y desde ahà observaba, callada, a todas las personas que pasaban. Los veÃa correr, sudar, llorar y abrazarse. Algunos llegaban antes y otros después, pero ella los esperaba. Y al cruzar el último con gran esfuerzo, cerraba los ojos satisfecha y se dejaba morir. Hasta el siguiente año. Cada año una nueva pero siempre la misma. Nuestra querida cinta.