«Seguiré…, porque nadie cree en mÃ, salvo ella. Quemaré las zapatillas con el ardor de mis pisadas. Este dorsal que me han puesto será el primero en la meta y acallará a los que siempre les he parecido invisible. Lo juro».
(Atención, vemos que el corredor con el dorsal número 105 se ha caÃdo). Postrado y exhausto, el atleta abre su puño derecho. La foto de su esposa, arrugada y empapada de sudor, sobre el asfalto. (Parece ser que ha traspasado la meta, por tan solo unos centÃmetros…). Él esboza una sonrisa.
(Efectivamente. Los jueces lo han verificado. ¡Ya tenemos al flamante ganador de la San Silvestre Salmantina 2019!)